ME GUSTA CANTAR

Fotografía/Azurea20

Hoy he comenzado el día cantando. Estaba a punto de llover y no arrancaba. A mí me gusta la lluvia. Pero, nada. Tras “El sitio de mi recreo” , “Amanece que no es poco” y  “Desdúdame”,  el cielo tozudo ha seguido gris y gris. Serio, sin derramar una gota,  menos mal que no todo se ha perdido, pues entre copla y copla, además de dar con la luz del día anterior, ahí, arrebujadita como un caracol en el cajón de los calcetines, he descubierto que también me gusta cantar.

EL MAR FUERA DE TIEMPO

Hay gritos que no cesan, traspasan
las fronteras y la línea negra
del horizonte.
La fuerza de mi  grito puede trepanar vuestro huesos secos y calvos,
sonajeros, timbales sin música para brindar.
Puedo estallar en el aire y llenaros de cascotes , de piedras, de astillas…
Si os acercáis puedo abrasaros en mi infierno  sin mover un dedo.
Puedo llegar a tocar el sol y  arder como una tea.
Caminar como una diosa caída en la miseria, como una vagabunda arrastrando harapos de años inciertos,
lamiendo las calles que pisan
los hambrientos, los acompañados, los pares, los solos, los insignes, los dementes  los avarientos, los despojados…
Me rompí en mil pedazos y me volví a construir.
Me fui lejos para  aprender a caminar,
caí, me levanté y aprendí a tropezar.

Me pregunto dónde se esconden la rima
dónde termina el verso.
Escribo y me  juzgo, escribo y me juzgo
Tal vez soy  negada  para moldear con gracia los giros de estos morfemas.
Inútil para liar caramelos, únicamente lo que sacude, lo que conmueve,  lo que emociona me alimenta,
que muerda el alma, 
que  tambalee el suelo
que interrogue el espejo .
Sin embargo  yo  vuelo en el caos, me pierdo, doy palos al aire, 
mi cabeza es un nido de pájaros tras una  enredadera de palabras vaciadas por el viento.
Y eso no me gusta. 
Hoy, por fin, he dicho basta
Salgo vestida de mí misma, sin el vestido apropiado, golpeada por el hastío. Creo que voy a partirme en dos.  

Hablo sin trabas. Mi lengua es un colibrí sin miedo. Ni su trino ni su vuelo admiten juicio. Grito al viento mis heridas.
Me tiendo en el altar de Atenea,
con  el pecho oprimido por el miedo
y la boca masticando silencios.
Pero ya no.
No me castigo si no puedo deletrearme 
si me quedo en blanco
si no me adivino si me pierdo
si divago
si me quedo en negro
Reniego de la culpa, 
beso mi lenguaje confuso
mi lengua de trapo
sabiendo  que navego en un mar fuera de tiempo.

ESCRITURA (Acróstico)

Fotografía-Azurea20-
IAACC/Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos-PABLO SERRANO

“…algún día, muchos aprenderán a dibujar sus pensamientos, y las palabras serán un conjuro contra el olvido”

“El silbido del arquero” IRENE VALLEJO

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ESCRITURA

Era signo solo, sólo sortilegio

Sabiduría impresa en piedras

Creando surcos sobre la arena

Rumores que silban por el aire

Inocular el virus de la poesía o de los ripios

Te lo quiero contar, así, en este ritmo

Uno el cielo en este papel

Recordar, recuperar, retrasar

Alguien, en algún lugar, moldeando palabras

ESTA ENTRADA FUE PUBLICADA EL 27 de Enero 2021

Poema colectivo escrito en la distancia  por vía telemática.

14 DE FEBRERO

Amor. Ese que te salva sin darse cuenta.

Una imagen que, con toda su sencillez, resuelve el misterio del amor. Me gusta hacerla visible, precisamente hoy día de San Tontín.

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Aquí de nuevo. Ahora va a resultar que estoy “enganchada”. Y es que hay días que una no sabe dónde ponerse. Hoy, por ejemplo. Lo he intentado con el cuenco tibetano, con la flauta japonesa, con la darbuka, pero nada, no ha habido feeling. Pues ya. Volver, volver… Volver a “La bancarrota…”.

PARÉNTESIS

Amigxs. Después de poco más de 2 años he decidido descansar una temporada de “La bancarrota del circo”. Como soy algo imprevisible, ni yo misma sé el tiempo que me voy a dar. Quedáis todxs emplazados para la vuelta. Ha sido un placer coincidir en este periplo, os doy las gracias por seguirme y  un abrazo grande. Cuidaros y Cuidarnos.

PERSIANAS

“Lo mejor de España, lo leí en algún sitio, no son las playas, ni el sol ni los bares. Lo mejor de España son las persianas, cualquiera que haya viajado lo sabe. Los españoles somos los únicos europeos obsesionados con ese mecanismo capaz de hacer la oscuridad en pleno día”.

Ayer se me rompió la persiana.  La  prosa de la vida: Esperar al fontanero, al electricista, al albañil, al de la lavadora… No puedo vivir sin persianas. Un dormitorio sin ese artilugio es como dormir al raso, despertar en la intemperie. Y aquí estoy esperando el persianista. Espero y espero, me parece que llevo esperando cien años.  Hemos quedado a las diez treinta y son las diez y veinte. Veremos. No voy a narrar mis noches porque a nadie le importan, pero he colocado un pie en el suelo y a partir de ese momento mi centro es la espera. Yo soy la espera. Ella lo cubre todo, el aura que me envuelve, la  campanilla que repica. Las once y veinticinco, ni una señal. La paciencia y yo no nos llevamos.   Loca: Un gancho. Un gancho donde colgarme. Una tijera,  que me corto el pelo, las orejas, la lengua,  las venas…Al fin suena el teléfono, se ha perdido. El de la persiana me dice que se ha perdido. Para llegar a mi casa todo  el mundo se pierde. No me gusta que mi casa sea un lugar difícil.  Diez minutos más tarde se presenta, atropellado y sudoroso, un joven  hondureño,  profesional,(la persiana a quedado perfecta) simpático y amable. Tan amable que calculando mi edad me ha quitado quince años, así, de un golpe. ¡Virgen de las Esquinas!   lo que tienen que inventar, imaginar y lisonjear  aquellos que, para llevarse un trozo de pan a la boca,  han de combatir sin descanso en la selva de este mundo.  La difícil tarea de emigrar, de sobrevivir.

ENERO

Fotografía- Laurie Anne Romagne

Enero siempre nos trae una extraña melancolía. Una espera, una casa por construir,  una torre de hielo por vigilar. Enero es el desgarro  ovillado entre músicas y  fantasías visuales. Una  muestra de los lacerantes dolores del alma, una proyección  del fiasco de la vida .  El aplauso  inoportuno de una lágrima inútil. Enero de incertidumbre  oxidada  envuelto en sueños y aleluyas, elefante  de niebla, aullido de cierzo con hambre de luz, de sol, de día, de piel.  Surtidor de tiempo  deletreando añoranzas en el alero donde anidarán las golondrinas. Enero, cabeza de cometa apuntando  la cara norte de los glaciares,  regálanos una sonrisa eterna que  alumbre la vida.

YA NO SERÁ

Fotografía – Astrid Verhoef

IDEA VILARIÑO (Montevideo, 18 de agosto de 1920 – Montevideo 28 de abril de 2009). Fue una poeta, ensayista y crítica literaria perteneciente al grupo de escritores denominados  Generación del 45. Dentro de sus facetas menos conocidas se encuentra la de traductora, compositora y docente.

Nació en una familia de clase media y culta, en la que estaban presentes música y literatura. Su padre, Leandro Vilariño (1892-1944) fue un poeta cuyas obras no fueron editadas en vida. Al igual que sus hermanos Numen, Poema, Azul y Alma, estudió música. Su madre conocía muy bien la literatura europea, y su padre era un conocido anarquista.

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui ni
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.