ALEGRÍA (acróstico)

“La alegría es un sentimiento superior

a la felicidad, más atávico, primitivo”

Manuel Vilas

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Así, brillantes, saldremos del escondite

Lúdicos para trenzar un tapiz con la  alegría

Entre la arena yerma y el trigo amarillo

Gritaremos  perfumes de lluvia a las culebras

Rimando   con el agua clara de todos los dioses

Intensa,   solo intensa centelleas  

Abre la puerta y déjame entrar con mi pamela gris

LA IMAGEN

 Desaparecida: ¿ En una patera,  camino del exilio, en una guerra, en el mar, huyendo de las bombas…?. Quién lo sabe.  Desorientada una   niña dibuja en el suelo  del campo de refugiados   la silueta de su madre.  Se quita los zapatos, se acurruca en lado izquierdo del pecho y lentamente se  va quedando  dormida.

LA PILI SE HACE SOR

Este post fue publicado en mi antiguo blog “Un puñado de canicas” con el título de “PIMARI SE HACE SOR”

Ya sé que no se lleva, pero si mi amiga  Pimari  así lo quiere, yo la aplaudo.  Aplaudo y  apoyo su decisión   de hacerse sor. En cuántas ocasiones  he pensado yo dar ese paso: Ponerme unos sayos de áspero dril, toca bien encasquetada  hasta las cejas , colgarme un  rosario de madera de boj y a las tantas de la madrugada  entonar salmos  gregorianos  por cualquiera de esos bellísimos  claustros románicos . Miles,  miles de veces lo he  sopesado, sólo que lo he ido dejando, lo he ido dejando y ahí  está, muerto de  risa. En fin, que lo de Pi no puedo negar que me ha dejado noqueada. Para mí que han sido  los petas y las  lecturas  lo que la han llevado camino del convento.  Tanto peta y tanto leer no puede ser bueno para la cabeza. Mucha gente lo dice. Desde luego, cada vez  veo con más claridad que los caminos del Señor son inescrutables e imprevisibles y que  quien menos imaginas te hace un zurcido. A Pi le han recosido  el pensamiento todos esos escritores que lee y relee sin descanso,  que no sé cómo no está más loca de tanto andar revuelta  entre letras.  Últimamente le ha dado por un autor aragonés,  un tal Manuel Vilas.  Tan aturdida ha  quedado  con su novela   “El luminoso regalo”    que creo que ha sido la gota que ha colmado el vaso. Un vaso que  ya rebosaba  tras la lectura de los dos Trópicos  de Henry Miller y las obras completas del gran Bukowski. ¡ Pobre Pi!. A pesar de todo ojalá  encuentre lo que busca y arda en el amor, como la Santa, pues todo no  ha de ser mundano y eso ahora ella lo sabe . Mas como lo cortés no quita que el panizo se haga bien alto, quiero dedicarle este post: Para ti, amiga mía, que pronto dejarás de ser Pimari para convertirte  en Sor Águeda Virtudes del Sagrado Calvario. Me encanta el nombre que has elegido,  aunque un poco pasado de concentrada flagelación. Águeda, corazón, que seas feliz en el monasterio. Deja la cabeza quieta in seacula seaculorum. Tú  canta, reza, contempla las musarañas y no hagas ni caso si el Mundo arde por las cuatro caras.

FELICITANDO A LA PILI

Como ves he corregido el error y anulado para siempre el nombre de Pimari.  Ese Pimari que te hace rechinar los dientes como una poseída. Yo te comprendo, porque cada tribu tiene su pedrada. Vivir  en una urbanización de lujo es lo que tiene, aguantar y aguantar eso de hacerse el refinado hasta el ridículo.

En fin, de sobra sabes que  para mí y para toda la peña   de La Madalena, siempre fuiste y serás La Pili. Este barrio multicultural, multirracial,  y multitodo, que solo a la gente especial como tú seduce y acoge. Tu seducción fue total . Te sedujo desde el primer momento, porque sí y  porque aquí nadie pregunta de dónde vienes ni a dónde vas, porque los chiquillos pueden hacer un arco con una cuerda de esparto y convertirlo en arcoíris, porque las chicas no quieren ser princesas y porque en los muros de sus paredes pueden leerse versos de Rilke sin haber leído a Rilke. Porque es un lugar creativo, alternativo y libre. Hay vida, se vive y tú eres  parte de este lugar. Todavía recuerdo aquella ceremonia de poemas y rasgueo de guitarra en la que  te reconocimos como hija adoptiva del barrio. Había  luna llena en a la plaza. No creo que pueda olvidar aquella noche. Ni aquella luna. 

Pues bien, aparte de corregir el error, aprovecho   la ocasión para  desearte un día hermoso desde el corazón de La Madalena y también para que  reces y pidas por todos nosotros, que no te imaginas cómo se está poniendo la cosa,  tú por ahora quieta en el convento. Insisto,  por favor,  recuérdanos en tus plegarias , ya sabes  que por aquí  las oraciones y jaculatorias ni se nos pasan por la cabeza . Tú pide, que nunca está de más, pues al final uno  acaba por no estar seguro   de nada,  y si algo cae y nos  apaña un poco la vida bienvenido sea.  Que tengas buen día amor y que tu Dios te bendiga.

¡Quién pudiera tener un  Dios!.

El nombre del barrio popularmente es conocido por “La Madalena” y no por La Magdalena que es lo correcto.

DÍAS DE SEPTIEMBRE DIARIO

21 de septiembre

Mi gesto

El gesto que importa y me despierta

El gesto de volver

Escucho mi cuerpo

Mi cuerpo descansa de mí

Descansa de mis pies desconcertados que desconocen el método

Descansa de mis manos que tocan lo que escribo, que rescatan lo que miro.

Que abren y cierran. Que curan.

Mi cuerpo descansa de mí

24 de septiembre

 Llega Carol maquillada y vestida de Marilyn. 

La madera está viva, me dice, y las dos  escuchamos

el murmullo de los árboles  y las nubes

Las nubes  y los árboles hablan de ti. Yo lo sé

Solo quiero ser feliz, confiesa,

como si borrar la oscuridad de un día

el frío del hielo

o la fragilidad de la mariposa  fuera fácil

El sol coquetea, seduce a la nube. 

La nube  llorosa

La peina y la despeina

El sol y la nube no piden nada

son

y con eso basta.

26 de septiembre

Huelo a miedo enfundado, a miradas cómplices

Un lenguaje dolorido camina por la ciudad

a veces se hace tenue, casi silencio

Entonces,

en ese instante  

es silencio dolorido.

Cogidos de  la mano  paseamos por las calles:

el dolor, el  silencio y yo.

28 de septiembre

Me aventuro por el siete de corazones,

transporto el nido enredado

de una cigüeña

que crece y crece ,

como las noches en invierno

Aquel otoño en Casablanca

aún sigue ahí

¿Por qué no te has ido?.

LA PREGUNTA

Y esta interrogación que me ocupa
que dialoga con el hueco de mi sed
con la luz de las velas
que no distingue entre la sombra
y la llama.

Fantasma, fantasía del balanceo del viento                                                    convertido en caótico remolino

Acaso eres tú la que pone
las cerraduras del revés
la de los ojos impares
la que anuda las palabras a su antojo
y solo en el hilo de la pausa
dibujas la certeza
Eres tú?

Tú, porfiada e insistente , pregunta
que trazas mi contorno
como semilla en el corazón de la manzana.

Hoy en el altar de escarcha
que nubla la pared
me pregunto si no será
mejor ser piedra
Piedra
con su capacidad de resistencia                                                                                    abrazar la fuerza que encierra e su interior                                                              como fruto de una conformidad eterna.

Cómo sería ser piedra?

EL GUARDIÁN DE LOS SECRETOS

En  casa de mi abuela todo eran alcobas. La única habitación monda y lironda sin una antesala delante  era  aquella. La llamábamos el Cuarto de atrás, y junto con  una cama camera, una arqueta y una butaca con un tapiz granate, había  una cómoda presidida por el retrato del padre de la madre de mi abuela. El abuelo Nericho. Estaba sentado en una silla de anea con las manos apoyadas en ambas piernas.  Vestía faja, calzón y chaleco negros, medias y camisa blancas, alpargatas, y sujetando la cabeza  algo impreciso entre cachirulo y turbante también de color negro. He de confesar que aquella fotografía me tenía hechizada. Nadie comprendía  mi fascinación. Es más .Un día  mi abuela me dijo: cómo no dejes esas manías, vas a terminar siendo una destarifada,  pero yo, tozuda como nadie , escogía el momento  en que cada uno andaba  a lo suyo, al menor  descuido y con la viveza de mis seis o siete años, corría escaleras arriba, me sentaba en la butaca granate frente al retrato de mi tatarabuelo  esperando  descubrir  los secretos que guardaba aquel hombre que miraba con seriedad.  Una seriedad que no me asustaba. Al contrario, la sentía extrañamente íntima, cercana y familiar.

Pasaron los años y  mi abuela  determinó  que yo no tenía nada de destarifada, ni de  extraña, ni de extraordinaria,  sino que  me había convertido en una persona de  tediosa formalidad  y tan normal  que si das una patada  salen veintisiete mil  como yo, y digo veintisiete mil por decir algo.  Así pues, tras llegar a  esta conclusión,  una tarde de cierzo endemoniado,  sentadas las dos alrededor de su mesa camilla, mientras ella calcetaba con cuatro agujas, me dijo: cuando yo muera quiero que el retrato del abuelo Nericho venga conmigo,  porque sino ya me lo imagino por ahí tirado sin arrimo ninguno, o bien dando saltos,  rodando  de un lado para  otro con un “aquí caigo, aquí levanto” agotador, sin encontrar aposento ni reposo en ningún lugar.  No me atreví a decirle que lo quería yo, con gusto me hubiera quedado con él,  pero sabido es que lo que quiere uno lo quieren todos, y  que se  puede  montar una  gresca fenomenal por un” quítame allá esas pajas” . Por reforzar el ejemplo diré que  reuniones familiares  han  acabado como el Rosario de la Aurora, sólo porque unos opinaban que el invierno había sido lluvioso, y otros que no, que más bien había sido seco. Y hasta guerras se han desatado y nadie  sabría decir por qué.  De modo, que recibí el encargo dispuesta a cumplirlo cuando llegase el momento.

Un día helador del  mes de Enero me avisaron de la muerte de mi abuela. Cuando llegué en la estancia resonaban los mantras católicos, entonces, el hermano pequeño de mi padre con gesto cansado y más colorado que de costumbre, se levantó, se acercó y me dijo al oído: Con ella va  el retrato del abuelo Nericho. No respondí. Me quité los guantes y el  abrigo, alguien  señaló una silla, y me senté  a esperar. Como todos.

Destarifada : en Aragón persona rara y con poco juicio.

Este post fue publicado el 31 de Enero 2012 y pertenece a mi primer Blog “Un puñado de canicas”.

NI FU NI FA

Entre el covid19, la calorina que tenemos por aquí y otras cosas que no me da la gana  relatar, ya me voy de cabeza, como los del Tractor amarillo. Hasta qué punto agonizan mis neuronas, que ayer llamé a mi amiga Lucila para que me echara las cartas. Sí, qué pasa. Cada uno administra sus ratos muertos como quiere.  Ufff, si lo sé me pongo a rascar las paredes. Un desastre de futuro. Según su tarot  la suerte viene lenta , la felicidad despeinada, y la salud ni fu ni fa. (aquí Lucila, parafraseó a Sabina que le gusta mucho). Resumiendo, con voz de bruja,  me dijo: “todo esto que te llega es debido a tu falta de ambición. A ti te pasa como a los pobres, que hasta para soñar carecen pretensiones” Ay, madre mía, si yo ya sé que soy una dejada. Decidido,  si nos confinan otra vez, me sentaré con mi ambición y mi autoestima a ver si arreglamos algo.