…QUE LA ETERNIDAD NO SE DETENGA

Hace meses que no piso tu suelo

ni acaricio tus paredes.

Te imagino

oscura, húmeda, desconchada y en silencio

ya conformada

sin remedio

dormida en tu humedad.

La cal desprendida

dibujando frescos espontáneos en tu piel

diseñando la geometría del tiempo,

habitada por un diálogo sordo de chasquidos

entre sillas, mesas y estantes,

el crepitar de los ecos

el rastro de los olores.

Ignorando las noches y los días

inalterable a los aullido del viento

al  llanto de los gatos en celo

a las baladas de la noche

y

otra vez, otra vez

siempre, siempre

el incansable tictac

del viejo reloj

para que la eternidad no se detenga.

DEDOS LARGOS

 

Hoy me despertado con los dedos largos, largos. Tan largos, que directos han querido teclear palabras sonoras, potentes. Palabras como   amor,  soledad, mentira, miedo, costumbre, cobardía, libertad, conformismo, y más, y más… De cuántas cosas más querían hablar mis dedos?.  Yo sé que todo lo que callo un día será dicho. Sin embargo, esta  madrugada,   he cogido una tijera brillante como una hoja de plata y me los he cortado. Me he cortado los dedos largos para que ahora no digan,  no escriban lo que realmente quieren escribir.